Suiza vs España

Partido válido por los 8vos de final de Olympiacos Eurocopa 2016

Partidazo. El torneo Eurocopa Olympiacos F11 tuvo un partidazo. Y es que lo que sucedió el día domingo en ese encuentro de fútbol encaja plenamente en tal concepto. Se enfrentaban Suiza (vestidos de verde) y España (vestidos de rojo). El partido arrancó con un quiebre en el marcador; a penas se habían acomodado los muchachos de Suiza y ¡suaz! Cae el primer gol, con aproximadamente cuatro pases decisivos, siendo el último la estocada maestra: un pase a la red. ‘Frio, frio’ estaba el equipo verde; antes del gol y después, pues a la pasividad al 0 absoluto se le agregan los rostros helados de ‘no te lo puedo creer’. Cinco minutos, tan solo cinco minutos pasaron y la muchachada de Suiza hizo sonar su orquesta; los de España, luego de la cachetada del arranque, se vieron en dificultades para seguir el ritmo del toque rival. En efecto, era una danza infernal la que estaban llevando a cabo los de verde. Si bien iban abajo en el marcador, el dominio era suyo. Las oportunidades de gol también fueron de estos, pero la definición no los acompaño. Sólo uno, de vario posibles, logro concretarse. La paridad no era lo más justo, el marcador debía ir a favor de los de Suiza por escándalo. Pero no. Y para dar crédito a los blasfemos de la justicia, el marcador se volvió a poner de lado de los de España: cobro de tiro libre fuerte – para eso lo ingresaron a ese muchacho, que desde que hubo la falta y le llamaron como cambio para que cobrara, sí ¡lo cambiaron por el tiro libre!, esgrimió la sonrisa de aquel que se relame previo a su fechoría – al palo del arquero con previo afortunado y desafortunado roce en la pierna de un jugador verde que termina desacomodando al guardameta y aumentando el marcador. De ahí en adelante el tempo cambiaría, la música de los de Suiza subiría la velocidad. Pero la efectividad seguía siendo un ausente en la lista de sus jugadores. Además, los de rojo no se quedarían viendo el baile de promoción como en momentos anteriores, se harían parte del mismo con vertiginosos solos. Estos contragolpes no tenían efecto en el marcador y dejaban con vida a su adversario, la suficiente como para que faltando tres minutos llegara el empate: un gol muy similar a aquel con el que comenzaría el partido, toques precisos que terminan con un pase a la red. A un partido como estos les corresponderían los penaltis que tuvieron lugar. Se llegaron a los dieciocho cobros. El error y no la hazaña fue lo que marcó la clasificación; un cobro al palo de los de Suiza marcó el momento de la clasificación de España. Partidazo en los octavos de final del torneo Eurocopa Olympiacos F11; 2 a 2 en partido, 1 palo y adentro en los penaltis.