Perfiles Olympiacos: El Aguante

En la historia de los torneos Olympiacos hemos tenido muchos equipos: unos que atacan más, otros que defienden con todo, algunos más que buscan ser equilibrados; de todos esos están los que quieren ganar a toda costa y los que mueren con su estilo así no ganen; también los que van por el primer lugar y los que sólo quieren divertirse y arañar algún punto de la fase de grupos, claro, si es posible mantener el arco en cero.
Muchos, la mayoría, de esos equipos representan el espíritu del fútbol, del espectáculo, porque, alejados de los grandes focos, los jugadores recuerdan que no se deben a una pantalla, a sólo un resultado o a una acumulación cansina de títulos; alejados recuerdan que el fútbol es espectáculo, garra, lucha, honor. Acá no se arreglan resultados, no se gana de escritorio, no se juega todo un partido en cancha propia para salir campeón: acá se juega fútbol.
De todos esos, siempre vale la pena hablar de algunos equipos, de jugadores, de algunos momentos a final de cuentas. Por eso, hoy empezamos con un equipo que lleva tres subcampeonatos, que lo da todo en cada partido y, sobre todo, que se divierte y brinda espectáculo; saben sobre fútbol. El Aguante, un equipo que prefiere jugar con 7 que aplazar, cuya mayor molestia es ganar por W.O. y que prefiere la gloria de la medalla que la atadura del dinero. 3 subcampeonatos que han marcado un equipo que busca ganar. Si le creyéramos a los gringos y a su fútbol, aquel que permite sólo un pase hacia adelante por jugada, cuando nos dicen que la defensa es la que siempre gana superbowls, tendríamos a un Aguante triplecampeón porque, sin duda, la mayor característica es su gran defensa. Cuando uno va a ver quiénes están, torneo tras torneo, luchando por la malla menos vencida, siempre se va a cruzar con ellos, con los que ahora juegan de verde y muestran que marcar bien no es jugar a la italiana y meterse atrás, que, a pesar que Arrigo Zacchi despedazó el buen fútbol, haciendo más relevante la táctica que la técnica, el miedo de jugar que el deseo de hacerlo, siempre se puede ser digno en el fútbol y que defender bien para atacar bien, hacer de un equipo uno que impone de entrada.
Hoy celebramos al Aguante y a sus tres mallas menos vencidas. Celebramos a Merlano, Rojas, Vargas, Ramírez, Suárez y cada uno de los que ha hecho parte de esa gran defensa. Clasificados como primeros de su grupo, buscarán este Olympiacos 2017-2 mostrar que los dichos se reescriben para decir: ¡La cuarta fue la vencida!