Por fin, la final bogotana

Se sortearon los cruzados en la liga Águila y Millos y Santa fe ilusionan con una final que se arranque y termine en el Campín.

Sí, ya es un cuento gastado, pero no tan viejo. Bogotá no se ha caracterizado por ser la cuna de grandes estrellas del fútbol o por tener equipos dominantes. De hecho, más allá de tener al primer campeón del fútbol colombiano y al equipo que fue, durante varios años, el más veces campeón, Bogotá se acostumbró a ver ganar a los equipos de afuera, doloroso para rojos y azules, los primeros porque han visto cómo les dan la vuelta olímpica en su casa; los segundos porque su época de esplendor se vivió en blanco y negro. Aun así, los dos equipos bogotanos (no, Equidad no cuenta como equipo bogotano más de lo que lo hace Tigres), están en una época bastante buena.
Por un lado, Santa fe se está acostumbrando a salir campeón y está dándole paso al nacimiento de una hinchada que ha resultado inexistente desde que jugar en Croacia implicaba enfrentarse a las mejores épocas de la selección yugoslava. De ser un equipo al borde del descenso, empezó un proceso serio que le ha traído grandes dividendos en títulos nacionales y, su mayor logro sin duda, la copa suramericana. Millo narios, uno de los equipos más populares del país, ha pasado por graves crisis de devienen de los dineros oscuros de finales de la década de los 80. A punto estuvo de desaparecer, pero su hinchada lo salvó y logró que el equipo más veces campeón en esos terribles años no desapareciera.
Dos instituciones que se han reestructurado, que están en procesos, que si no exitosos, al menos bastante llamativos, que le han apostado a técnicos extranjeros. Los hinchas de Millonarios se molestarán pues dirán que el proceso exitoso se acabó tras la ansiada estrella 14 tras echar a técnico y presidente campeones, para darle paso a unos directivos que han sido cuestionados a más no poder, logrando lo que ni el último lugar de la tabla había podido hasta ahora: hacer que millonarios no llene después de ganar medio gol a cero en la fecha previa. Los de Santa fe se sentirán más representados por la gestión de Pastrana, que sin duda los ha hecho reconocibles en torneos internacionales, cosa impensable hace 10 años.
Ahora bien, los dos jamás han cruzado caminos en una final desde que el torneo se volvió corto. Varias veces hemos soñado con una final bogotana. En este punto usted reirá socarronamente porque, de nuevo, Bogotá es tan bueno pa’l fútbol como pa’ bailar champeta. Pero este Santa fe y este Millonarios ilusionan. Desde el 2007 hay 4 precedentes de posibles finales rolas, que siempre se han ido al traste. En 2007, cuando había cuadrangulares y los pares iban a un grupo mientras los impares al otro, Millonarios y Santa fe, 4to y 7mo respectivamente, ilusionaban con cruzarse. Al final ninguno pasó. Santa fe hizo el ridículo en un grupo que ganó Nacional y Millonarios perdió sus chances en la última fecha al caer contra el Huila 2 – 0 en el Plazas Alcid. En el 2011, cuando ya Santa fe había prendido alarmas y Millonarios tenía bajo el mando de Páez sus mejores campañas en muchos años, se jugaron partidos de eliminación directa a ida y vuelta. Ambos equipos llegaron a semifinales, Millonarios contra el líder de ese torneo, Junior, y Santa fe contra un Once Caldas que aún recordaba a Valentierra y Henao en sus mejores años. En medio de un aguacero torrencial, Santa fe perdió contra Once Caldas 2-1, quedando eliminado y, mientras escapaban en el Campín, gritaron a rabiar cada gol del Junior en Barranquilla, pues estos habían logrado empatar la serie que Millonarios creía cerrada tras ganar 3-0 en Bogotá el primer partido. Semifinal a penales y Millonarios perdió frente a Junior. En el apertura 2014, los mejores 4 equipos se enfrentaron en semifinales, Nacional vs Santa fe y Junior vs Millonarios. Millonarios empató ambos encuentros a 0 goles y, de nuevo, la fatalidad de los penales para los embajadores. Nacional ganó 2-1 en el global, pasando a la final. No sólo no había final bogotana, sino que ninguno lograba llegar; increíble. La última fue en el apertura 2016: 4tos de final. Santa fe sale contra Cortulua y, si ha puesto cuidado ya podrá adivinar que pasó entre Millonarios y Junior. Pues sí, penales y chao los azules. Por cierto, para ganar la Copa Colombia, los de azul le ganaron a los tiburones por penales, como por si acaso para salvarles la dignidad desde los 12 pasos.
2017, finalización, Millonarios va contra Equidad, llave favorable pues jugará dos veces en el Bogotá. Santa fe se cruza con Jaguares, equipo recién salvado del descenso, que juega en una hora terrible en un campo horrible, pues Montería es un horno a la tres: pero toca porque los Jaguares no tienen estadio con luz artificial: ¡increíble! Si ganan los azules, los esperará el ganador entre América, recién ascendido, y el terrible Junior de los Char (no, no de Chará y Teo… de los Char). Santa fe, de pasar, jugará contra Nacional o Tolima. Si pasan los mejores clasificados del todos contra todos, repetiremos semifinales del apertura 2014, pero con suerte, Millonarios y Santa fe se jugarán el honor en la final. Esperar a ver si podemos tener el honor de una final para olvidarnos, al menos durante 180 minutos, que Peñalosa es el alcalde.