¿Quién dijo grandes?

Se vienen las semifinales de la liga y nos preguntamos ¿nos importa Santa fe vs Tolima tanto como Millonarios vs América?

Se acerca la final del año y, sin los dos grandes favoritos, la estrella navideña parece no tener un hogar tan seguro por el momento. Santa fe, por su posición y la forma en la que derrotó a Jaguares, parece ser el más opcionado. Millonarios, como cuarto de la general vendría segundo. Lo de Tolima, constante en las finales, parece ponerle suspenso a la llave que arranca en Ibagué. Lo de América es otra cosa. El que niegue que América venía siendo el peor de los 8 clasificados que se dedique a ver partidas de damas chinas. Aun así, América sacó al favorito. Que si fue suerte, que Junior no supo meterla, que Teo y la esposa de Ovelar. Claro que sí, todo eso cuenta, pero no son excusas. Alguien puede decir que “si no fuera por la lista Clinton, América sería 3 veces campeón de América y tendría 23 estrellas”. Si alguien lo dijera, sería tan certero como el que dice que “si el tiro libre no hubiera entrado”, porque si mi tío tuviera tetas sería mi tía.
Así, las semifinales tienen un color bastante agradable de un lado y bastante aburrido del otro. Antes del narcotráfico, en Colombia, Cali y Millonarios eran los equipos de más nombre, los del clásico. Luego, América y Nacional crecieron sustancialmente. No es que acuse a no sé quién de aprovechar no sé qué dineros, sólo digo que justo en esa época se dio el mayor brillo para rojos, verdes y, cómo olvidarlo, azules. Así, estos tres equipos surgieron como los grandes de Colombia. Entre títulos, hinchada y reconocimiento, estos tres son los que denominamos grandes. Los otros, Junior, Santa fe, Medellín e incluso el Deportivo Cali son equipos con tradición, son equipos que animan los partidos y que, seguramente, han tenido años más gratos que los grandes, sobre todo que un América en la B, producto de su ingreso en la lista Clinton (y lo que esto acarrea) y Millonarios, que casi desaparece mientras estuvo años bajo la D.N.E. Pero ya vemos que un equipo tradicional no es, en reconocimiento, hinchada y títulos, lo mismo que un grande. Pregúntenle a Vélez Sarsfield, que todavía se juega la vida contra el Cuervo, como su clásico rival, mientras que San Lorenzo no le reconoce grandeza, a pesar de se run equipo que tuvo primero la libertadores.
Es difícil, pero ver Santa fe vs Tolima sólo es importante para saber quién se enfrentará a la llave de América y Millonarios. Los equipos que juegan en Ibague la ida de la semifinal dan sus pasos, construyen poco a poco hinchada, construyen historia, y que alguien ose decir que va mal Santa fe, si ya tienen un título internacional. No, hincha de millonarios, la merconorte no cuenta. Y, bueno hincha de santa fe, la suramericana tampoco vale tanto, o al menos eso le dijeron a Millonarios cuando, por allá de la mano de Ciciliano, cuando Colo Colo era el segundo mejor equipo del mundo según esos rankings extraños, Millonarios llegó a semifinal de la copa venciendo a Nacional, campeón colombiano, Colo Colo, segundo mejor equipo del mundo y campeón chileno y, como gran hazaña, a Sao Paulo en el mismísimo Morumbi.
Es hora de que dejemos la hipocresía y dejemos de llamarle grande a todo equipo que nació hace más de 50 años. Grandes hay tres, los que llevan gente, los que venden, los que mueven: Millonarios, América y Nacional.